Dr. Mauro MalisaniDr. Mauro Malisani
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24 de septiembre de 2026

La prótesis se adapta a tu cuerpo, no tu cuerpo a la prótesis. ¿Cómo es realmente una prótesis de rodilla o de cadera?

Cajas de instrumental para prótesis de rodilla abiertas sobre la mesa quirúrgica, con piezas de prueba de colores y cajas de implantes apiladas al fondo

Detrás de cada prótesis hay decenas de componentes en distintas medidas, cajas de instrumental específico y un trabajo logístico que el paciente no ve.

En pocas palabras

Una prótesis de rodilla o de cadera no llega al quirófano armada. Llega como un conjunto de componentes en muchas medidas, junto con piezas de prueba y varias cajas de instrumental diseñado para ese modelo. La medida se calcula antes de operar y se confirma durante la cirugía. Por eso la planificación, la ortopedia que provee el material y la esterilización son tan importantes como la técnica quirúrgica.

¿Por qué decimos que una prótesis no entra en una mochila?

Cuando le explico a un paciente que hay que colocarle una prótesis de rodilla o de cadera, casi siempre imagina una pieza única, una especie de repuesto que uno podría llevar en una mochila. La realidad es bastante distinta, y entenderla ayuda mucho a tomar la decisión con más tranquilidad.

Una prótesis no es una pieza: es un sistema que se termina de armar dentro del quirófano, a la medida exacta de cada cuerpo.

A la izquierda, una mochila: lo que muchos imaginan. A la derecha, una pila de cajas de instrumental y prótesis: lo que realmente llega al quirófano.
Ilustración esquemática. Para una sola cirugía llegan varias cajas con prótesis en todas sus medidas y con el instrumental específico de ese modelo.

¿Qué piezas tiene una prótesis de rodilla?

Tiene tres componentes principales, que se combinan entre sí.

El componente femoral

Es una pieza metálica que reproduce la forma anatómica del extremo del fémur, con sus curvas y sus ángulos. Por eso hay modelos distintos para la rodilla derecha y para la izquierda.

El componente tibial

Se apoya sobre la tibia y funciona como la base de la articulación.

El inserto de polietileno

Va entre ambos. Es un plástico de altísima resistencia que cumple la función del cartílago y permite que la rodilla se deslice. En algunos casos se agrega también un componente para la rótula.

Esquema de una prótesis de rodilla con las piezas separadas: fémur, componente femoral, inserto de polietileno, componente tibial y tibia.
Esquema simplificado de una prótesis de rodilla, con las piezas separadas para ver cómo se combinan.

Cada componente viene en varias medidas, y el polietileno, además, en distintas alturas. De esa combinación depende recuperar la estabilidad y el movimiento de esa rodilla en particular.

Siete tamaños de componente femoral y siete insertos de polietileno de distintas alturas.
Ejemplo ilustrativo: las medidas exactas varían según cada sistema de prótesis. Lo importante es que el quirófano tiene que contar con todas.

Para que todo apoye con exactitud, el hueso se prepara con cortes milimétricos, algunos oblicuos, tanto en el fémur como en la tibia. Esos cortes no se hacen a mano alzada, sino con guías e instrumental diseñados para ese modelo en particular. Por eso, cuando hablamos de esta cirugía, nunca hablamos solamente de la prótesis.

¿Qué piezas tiene una prótesis de cadera?

En la cadera, el sistema tiene todavía más variables.

El componente acetabular

Es una copa que se coloca en la pelvis. Dentro de ella va un inserto que funciona como superficie de deslizamiento.

El tallo femoral

Se introduce dentro del fémur. Viene en varios tamaños y, además, en versiones con distinto offset. El offset funciona como una especie de palanca: es cuánto se separa la cabeza de la prótesis del eje del fémur. Elegir bien esa distancia les devuelve a los músculos de la cadera la fuerza que necesitan para caminar con firmeza.

La cabeza

Es la esfera que se monta sobre el tallo y reemplaza a la cabeza del fémur. Viene en distintos diámetros y en distintos largos de cuello. No es un detalle menor: el diámetro de la cabeza influye directamente en la estabilidad de la prótesis, y el largo del cuello, en la longitud de la pierna.

Esquema de una prótesis de cadera con las piezas separadas: pelvis, componente acetabular, inserto, cabeza, tallo femoral y fémur.
Esquema simplificado de una prótesis de cadera, con las piezas separadas.
Cabezas de prótesis de 28, 32 y 36 milímetros, y una misma cabeza con cuello corto, medio y largo.
Ejemplo ilustrativo. Con el mismo tallo, cambiar el diámetro o el largo de cuello de la cabeza modifica la estabilidad y el largo de la pierna.

A todo esto se suma otra decisión: hay componentes que se fijan con cemento y otros que se fijan sin cemento. Según el hueso y el paciente, podemos usar uno u otro método, o combinar ambos en la misma cirugía.

¿Por qué hace falta tener todas las medidas disponibles?

Suelo usar una comparación que se entiende rápido. La mayoría de las mujeres calza 37 o 38. Sin embargo, ninguna zapatería tiene solamente esos dos números: tiene del 35 al 42, porque no sabe quién va a entrar por la puerta.

Arriba, zapatos del 35 al 42 con el 37 y el 38 destacados. Abajo, siete tamaños de prótesis con uno destacado: el que pidió el cuerpo del paciente.
En la zapatería y en el quirófano, la lógica es la misma: tener todos los números.

En la cirugía pasa algo parecido, con una diferencia importante: si el número que necesito no está, no puedo ir a buscarlo a otra zapatería. La medida se calcula antes, con estudios de imágenes, pero recién con la articulación a la vista se confirma cuál es la que ese cuerpo pide.

Por eso en el quirófano tiene que estar el juego completo de medidas, con todos los tamaños presentes, aunque al final se use uno solo.

“La prótesis se adapta al cuerpo del paciente, y no el cuerpo a la prótesis.”

¿Cómo se confirma la medida antes de colocar la prótesis?

Antes de colocar la prótesis definitiva usamos componentes de prueba: tienen la misma forma y medida que los definitivos, pero se colocan solo por unos minutos. Con ellos evaluamos el movimiento, la estabilidad y, en la cadera, también el largo de la pierna.

Recién cuando la prueba confirma que esa combinación es la correcta, se abre el implante que va a quedar colocado, que viene estéril y sellado. Esto explica buena parte del volumen de material que llega al quirófano: para cada medida posible hay también una pieza de prueba.

¿Qué hay detrás de la cirugía que el paciente no ve?

Junto con las prótesis en todas sus medidas, al quirófano llegan las cajas de instrumental: guías de corte, medidores, componentes de prueba, impactores y herramientas propias de ese modelo. Son varias por cirugía, grandes y pesadas, y todas tienen que llegar completas y correctamente esterilizadas. A eso se suma el instrumental propio del equipo quirúrgico, que también tiene que estar en perfectas condiciones.

De buena parte de esto se ocupa un actor que el paciente casi nunca conoce: la ortopedia, la empresa que provee el material. Su trabajo es logístico y silencioso, pero condiciona toda la cirugía. Por eso uno elige trabajar con determinadas casas y no con cualquiera: porque entregan el juego completo de medidas, esterilizado, con cada pieza identificada y a tiempo.

El certificado de implante: tu garantía

Cada implante definitivo tiene un número de serie y viene con etiquetas autoadhesivas que se despegan al abrirlo. Esas etiquetas se pegan en la foja quirúrgica, que es el registro médico de la operación, y en el certificado de implante, un documento que le corresponde al paciente.

Certificado de implante con dos etiquetas autoadhesivas que indican modelo, medida, lote y número de serie.
Ilustración con datos de ejemplo.

Es la garantía concreta de que lo que se colocó es exactamente la marca, el modelo y la medida que se conversaron antes de la cirugía. Conviene pedirlo y guardarlo, porque acompaña a esa prótesis toda la vida.

¿Por qué a veces se suspende una cirugía de prótesis?

Porque en este tipo de cirugía la seguridad no admite excepciones. Antes de empezar se verifica que esté todo: el juego completo de medidas, el instrumental y los controles de esterilización. Si algo de eso no cumple con lo que tiene que cumplir, la regla es no empezar.

Hoy, con ortopedias serias y una buena coordinación, es algo poco habitual. Pero cuando sucede, suspender es la decisión correcta. Entiendo que resulta frustrante, sobre todo después de haberse preparado, pero reprogramar una fecha es siempre preferible a improvisar dentro del quirófano. Y es otra razón para trabajar solo con proveedores confiables.

Si acompañás a tu papá o a tu mamá

Muchas veces quienes buscan esta información son los hijos, que acompañan todo el proceso. Algunas preguntas que vale la pena hacer en la consulta:

  1. 1¿Qué tipo de prótesis se va a colocar y de qué marca?
  2. 2¿Qué ortopedia va a proveer el material?
  3. 3¿Cómo se obtiene el certificado de implante después de la cirugía?

No son preguntas incómodas. Son parte de un proceso transparente, y cualquier equipo serio va a responderlas con gusto.

¿Qué significa todo esto para vos como paciente?

Que una cirugía protésica bien hecha empieza mucho antes de entrar al quirófano. Cuando en la consulta te explico que tu prótesis no es una pieza sino un sistema, no es para complicar las cosas: es para que entiendas por qué insistimos tanto con cada detalle.

“Porque de eso se trata: la prótesis se adapta a tu cuerpo, y no tu cuerpo a la prótesis.”

¿Tenés dudas sobre tu caso?

Si vos o un familiar están evaluando una prótesis de rodilla o de cadera, podemos conversarlo en la consulta.

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